lunes, octubre 07, 2013

ÍNDICE INSULÍNICO, ÍNDICE GLUCÉMICO E ÍNDICE DE SACIEDAD

Índice Insulínico, Índice Glucémico e Índice de Saciedad



Iniciamos aclarando los conceptos:



Índice insulínico: muestra la cantidad de insulina que se libera en sangre tras tomar un alimento en particular.
Índice glucémico: muestra la cantidad de glucosa en sangre tras tomar un alimento en particular.
Índice de saciedad: muestra la capacidad de un alimento para disminuir la propensión a comer más.
El índice insulínico es similar al índice glucémico y la carga glucémica, pero en lugar de basarse en los niveles de glucosa en la sangre, el índice de insulina se basa en los niveles de insulina en sangre.
Holt y cols. (2005) Estudiaron la correlación entre el índice glucémico y el índice insulínico, encontrando que el índice insulínico puede ser más útil que el índice glucémico o la carga glucémica porque ciertos alimentos (por ejemplo, carnes magras y  otras proteínas) causan una respuesta de la insulina a pesar de que no exista ningún carbohidrato presente, y porque algunos alimentos causan una respuesta de la insulina desproporcionada en relación con su carga de carbohidratos.
Los alimentos de bajo Índice Glucémico (IG) han sido asociados a una mayor saciedad, pero la mayoría de estos datos provienen de estudios experimentales con sólo una única comida; los estudios de larga duración acerca del IG y saciedad son controversiales y no siempre son controlados en términos de ingesta de energía y densidad energética de la comida de ensayo.
La relación entre el IG y la saciedad,  fue estudiada por Kiens & Richter no observaron ninguna diferencia en la cantidad de consumo; en este estudio metabólico a finales de la experiencia fue observada una más pequeña resistencia a la insulina en el grupo de IG elevado.
Entonces podemos decir que el índice glucémico (IG) no corresponde de forma confiable con el índice de saciedad (IS); el arroz blanco, pan, trigo y batata tienen un IG alto, pero están entre los alimentos del tope de la lista que atrasan la aparición del apetito, en realidad muchos científicos en varios estudios descubrieron que la batata, era por lejos, el alimento con el índice de saciedad (IS) más elevado de todos los alimentos probados.
Como un ejemplo clásico del caos de la física, las reglas típicas que predicen el índice glucémico (IG) no ayudan necesariamente en la previsión de la respuesta a la insulina; infelizmente para las personas conscientes a nivel de IG, lo que ellas están intentando controlar son los niveles de insulina.
A pesar de tener un IG muy bajo de 15-36, la leche y yogurt tienen un índice de insulina elevado, equivalente al del pan blanco de alto IG.
El frijol cocido, otro alimento de bajo IG, tiene un índice de insulina muy elevado, de 120.
El queso, carne, o el pescado tienen un índice de insulina que son comparables ​​a muchos alimentos ricos en carbohidratos.
La ingesta de carbohidratos acompañados por la ingesta de grasa, retarda el vaciamiento gástrico y así la liberación de glucosa en la sangre reduce el IG, mientras esto generalmente regule el IG el grado de respuesta a la insulina provocado por esta combinación es determinado por el grado de saturación de la grasa; por ejemplo los científicos observaron que la manteca ingerida en combinación con la batata provoca una respuesta insulínica sinérgicamente incrementada aunque estemos hablando de individuos saludables .
Los alimentos que deberían tener un bajo IG, debido a su elevado tenor de grasa no siempre tienen un bajo IG; entre los ejemplos encontramos las batatas fritas, galletas, croissants, y donas; de hecho esos alimentos también tienen un índice de insulina elevado presumiblemente porque su grasa es en gran medida saturada.
En ciertos estudios es frecuentemente recomendada la co-ingesta de proteínas con carbohidratos para obtener niveles más reducidos de IG, sin embargo esto no significa necesariamente una respuesta más reducida de la insulina.
La ingesta de carbohidratos en una solución con proteína puede muy probablemente potenciar la respuesta a la insulina debido a un efecto sinérgico; la investigación de Gannon & Nutall sobre diabéticos de tipo 2 mostró que la co-ingesta de queso cottage con glucosa elevó los niveles de insulina más que en forma separada, indicando un efecto sinérgico poderoso.
Estudios realizados en Venezuela identifican, en el grupo de las frutas los mayores índice glucémicos se encontraron en el cambur y la lechosa, siendo los de la patilla, mandarina, mango y piña los más bajos. Los Índice Insulínicos más altos fueron los de la piña y el cambur; entre los medios se ubicaron la patilla y la lechosa, y los más bajos fueron la mandarina y el mango.
En el grupo de almidones y otros, los IG más elevados los produjeron el casabe y la yuca con valores incluso hasta por encima del patrón glucosa que representa el 100%. Seguidos por el pan y la papa. Luego nos encontramos con el plátano, la arepa y el papelón, y por último el IG más bajo lo reportó la pasta.
Así la Profesora Izquierdo  concluye que el contenido de carbohidratos considerados complejos (polisacáridos) o de carbohidratos simples (mono y disacáridos) de un alimento no predice su efecto sobre la respuesta de glucosa e insulina sanguínea.
El IG de un alimento no puede ser inferido por el contenido de sus macronutrientes de forma aislada. Los índices glucémicos e insulinémicos, así como las respuestas de glucemia e insulinemia de los alimentos estudiados nos muestran que cantidades similares de carbohidratos no necesariamente producen la misma cantidad de glucosa luego de su ingestión ni estimulan la secreción de insulina de una misma manera.
Anexamos una tabla con los índice glucémico, índice insulínico y índice de saciedad para que ustedes mismos saquen sus conclusiones. Nuestra recomendación siempre dirigida a una alimentación sana y variada, en otras palabras balanceada, sin excesos.


Referencias
Holt, S; Brand-Miller, JC; Petocz, P. "An insulin index of foods: the insulin demand generated by 1000-kJ portions of common foods" (PDF). American Journal of Clinical Nutrition 1997,66 (5): 1264–76. PMID 9356547. Lay summary – Insulin Index (2009-10-14).
Holt, S; Brand-Miller, JC; Petocz, P. Farmakalidis, E. . "A satiety index of common foods". European Journal of Clinical Nutrition 1995, 49 (9): 675–690. PMID 7498104. Lay summary – The Satiety Index — What Really Satisfies (2005-01-10).
Mäkeläinen H, Anttila H, Sihvonen J, et al. (June 2007). "The effect of β-glucan on the glycemic and insulin index". Eur J Clin Nutr 61 (6): 779–85. doi:10.1038/sj.ejcn.1602561. PMID 17151593.
Izquierdo R. M, Indices glucémicos e insulinémicos de alimentos venezolanos; s.n; jul. 2002. 68 p. tab, graf.
Gannon  M and  Nutall F. Effect of a High-Protein, Low-Carbohydrate Diet on Blood Glucose Control in People With Type 2 Diabetes. Diabetes September 2004: 53(9: 2375-2382
Kiens B, Richter EA. Types of carbohydrate in an ordinary diet affect insulin action and muscle substrates in humans. Am J Clin Nutr. 1996 Jan;63(1):47-53.
Medias de los índices glucémico [2] , insulínico [2] y de saciedad [3]




Alimento
Tipo de alimento
Índice glucémico
Índice insulínico
Índice de saciedad
All-Bran
Cereales desayuno
40 ± 7
32 ± 4
151
Porridge
Cereales desayuno
60 ± 12
40 ± 4
209
Muesli
Cereales desayuno
43 ± 7
46 ± 5
100
Cereales desayuno
70 ± 9
66 ± 5
116
Smacks con miel
Cereales desayuno
60 ± 7
67 ± 6
132
Sustain
Cereales desayuno
66 ± 6
71 ± 6
112
Cornflakes
Cereales desayuno
76 ± 11
75 ± 8
118
Media de:
Cereales desayuno
59 ± 3
57 ± 3
134
Pan blanco (referencia)
Ricos en carbohidratos
100 ± 0
100 ± 0
100
Pasta blanca
Ricos en carbohidratos
46 ± 10
40 ± 5
119
Pasta integral
Ricos en carbohidratos
68 ± 10
40 ± 5
188
Pan con centeno
Ricos en carbohidratos
60 ± 12
56 ± 6
154
Arroz integral
Ricos en carbohidratos
104 ± 18
62 ± 11
132
Patatas fritas
Ricos en carbohidratos
71 ± 16
74 ± 12
116
Arroz blanco
Ricos en carbohidratos
110 ± 15
79 ± 12
138
Pan integral
Ricos en carbohidratos
97 ± 17
96 ± 12
157
Papas
Ricos en carbohidratos
141 ± 35
121 ± 11
323
Media de:
Ricos en carbohidratos
88 ± 6
74 ± 8
159
Huevos
Ricos en proteínas
42 ± 16
31 ± 6
150
Queso
Ricos en proteínas
55 ± 18
45 ± 13
146
Ternera
Ricos en proteínas
21 ± 8
51 ± 16
176
Lentejas
Ricos en proteínas
62 ± 22
58 ± 12
133
Pescado
Ricos en proteínas
28 ± 13
59 ± 18
225
Judías blancas
Ricos en proteínas
114 ± 18
120 ± 19
168
Media de:
Ricos en proteínas
54 ± 7
61 ± 7
166
Manzanas
Frutas
50 ± 6
59 ± 4
197
Naranjas
Frutas
39 ± 7
60 ± 3
202
Plátanos
Frutas
79 ± 10
81 ± 5
118
Uvas
Frutas
74 ± 9
82 ± 6
162
Media de:
Frutas
61 ± 5
71 ± 3
170
Maní
Snacks
12 ± 4
20 ± 5
84
Cotufas
Snacks
62 ± 16
54 ± 9
154
Papas fritas
Snacks
52 ± 9
61 ± 14
91
Snacks
70 ± 19
89 ± 13
96
Snacks
62 ± 15
115 ± 13
88
Barrita Mars
Snacks
79 ± 13
122 ± 15
70
Media de:
Snacks
65 ± 6
89 ± 7
100
Donuts
Bollería
63 ± 12
74 ± 9
68
Croissants
Bollería
74 ± 9
79 ± 14
47
Pasteles
Bollería
56 ± 14
82 ± 12
65
Galletas crackers
Bollería
118 ± 24
87 ± 12
127
Galletas cookies
Bollería
74 ± 11
92 ± 15
120
Media de:
Bollería
77 ± 7
83 ± 5
85
Media de:
Todos
69 ± 13
72± 9
136

lunes, septiembre 30, 2013

Índice Glucémico

Índice Glucémico
El índice glucémico mide la capacidad que un glúcido o carbohidrato  de elevar la glicemia después de ser consumido, con respecto a una referencia estándar.
La glicemia es la cantidad de "azúcar" (en realidad de glucosa) en la sangre. Si se come un carbohidrato, este se trasforma en glucosa por medio de la digestión y genera  el aumento de la glicemia.
El índice glucémico (IG) mide la respuesta glucémica, es decir cuantifica la velocidad y magnitud en la que la glucosa proveniente de los alimentos llega a la sangre  en relación a un alimento de referencia (pan blanco o glucosa).
Es conveniente conocer el IG de algunos alimentos,  especialmente en enfermedades como la diabetes (ya que se deben controlar los niveles glucémicos), también es útil  para deportistas y atletas (ya que proporciona información sobre los alimentos más apropiados para obtener energía o para recuperar las reservas energéticas). Igualmente  en los regímenes  para perder peso y en caso de hiperinsulinismo es importante conocer la cantidad de carbohidratos que se ingieren,  pero también lo rápido que se digieren y se absorben.
Un error común  es asociar "alimento de bajo IG" con "alimento con bajo contenido en carbohidratos". Y, por extensión, que los alimentos de bajo contenido en carbohidratos necesariamente tengan un IG bajo. Sin embargo, el IG sólo es un dato que tiene sentido en los alimentos con contenidos significativos de carbohidratos.
Se acepta que los carbohidratos simples o azúcares (glucosa, sacarosa, lactosa) producen respuestas glucémicas más rápidas que las de los carbohidratos complejos (almidón, glucógeno). Sin embargo,  algunos alimentos fuentes de carbohidratos complejos pueden  producir un máximo glucémico más pronunciado que azúcares como la sacarosa. Esto se debe a que tales almidones, de absorción rápida, tienen una estructura muy ramificada que facilita la acción hidrolítica de la amilasa y la consiguiente liberación de glucosa. Pero atención eso inclusive puede variar dependiente del método de cocción. Algunos estudios presentan datos aparentemente contradictorios para el mismo producto: unos autores señalan que las papas fritas presentan un IG menor que las papas sancochadas (el  aceite añadido varia el tiempo y la cantidad en que se absorben los carbohidratos de las papas).
A pesar que no existe  diferentes velocidades en la absorción de los carbohidratos, se han usado conceptos: carbohidratos "rápidos" o "lentos".   Jenkins, ha demostrado que un  IG bajo (por ingestión de cantidades equivalentes) revela que una menor cantidad de glucosa fue absorbida y no que la absorción intestinal fue más lenta.


La interacción de muchas variables ​​pueden aumentar o disminuir el índice glucémico (IG) y muchas veces son difíciles de controlar, el aumento de la acidez, la presencia de fibras, grasas y alimentos adecuados ricos en proteína, pueden reducir la respuesta glucémica; así el tamaño reducido de partículas alimenticias, el mayor estado de maduración, y calor en el proceso de cocinar, también pueden aumentar la respuesta glucémica dependiendo de los otros alimentos que le acompañen en la comida.


Los IG son clasificados en tres categorías: altos, medios y bajos.


La mayoría de los autores consideran:
- que los IG inferiores a 55 son bajos;
- que los IG entre 55 y 69 son medios;
- que los IG superiores a 70 son altos.
Esta clasificación no corresponde a ninguna realidad fisiológica, ya que aparentemente se ha definido arbitrariamente con complacencia hacia la industria alimentaria. Así, la mayor parte de los productos que existen no se encuentran en la categoría de los IG altos.
Por eso hay que tener cuidado con todas las tablas que se encuentran en los libros o sobre internet, pueden ser diferentes.  Algunos investigadores construyeron sus tablas dándole el valor 100 al pan blanco pero la mayoría le dieron este valor a la glucosa. Los primeros se equivocaron puesto que tomaron un valor variable como valor de referencia (el IG del pan blanco varía según el origen del trigo, la molienda de la harina y el proceso de fermentación y de cocción).
La clasificación que mejor respeta la realidad fisiológica digestiva es la siguiente:
Los IG bajos son inferiores o iguales a 35,
Los IG medios son entre 35 y 50,
Los IG altos son superiores a 50.
Muchos entusiastas del estilo de vida saludable y el fitness clasifican y juzgan los alimentos ricos en carbohidratos por su índice glucémico (IG), sugerimos evitar su aplicación estricta ya que  infelizmente los datos científicos sobre el índice glucémico (IG) no son perfectos ni consistentes.
Los investigadores descubrieron que el IG más reducido del salvado de cereales se debe a un aumento más rápido o más precoz de liberación de insulina, que retira glucosa de la circulación y no una aparición o entrada de glucosa más lenta, tal como se asumía. Por lo que la insulina juega un papel  principal en controlar los niveles de glicemia
La carga glucémica (CG), que es la cantidad de carbohidratos por porción o unidad de volumen, no siempre es directamente proporcional al índice glucémico (IG).
Por ejemplo, la sandía tiene un IG de 72, que es considerado alto; los defensores de los alimentos de bajo IG difaman a la sandía sin tener en consideración o comprender el hecho de que ella tiene una carga glucémica relativamente baja, cerca de 5,5g de carbohidratos por porción de 100 gramos. La misma disparidad del IG y CG se aplica la zanahorias, batatas, e incluso las bebidas deportivas.
En conclusión, el IG mide la capacidad glicemiante de un carbohidrato, es decir su capacidad en liberar una cierta cantidad de glucosa después de la digestión. Por ello, se pude decir que el índice glucémico mide la biodisponibilidad de un glúcido o carbohidrato, lo que corresponde a la tasa de absorción intestinal. El IG de un glúcido no es fijo, puede variar en función de diversos parámetros como el origen botánico o la variedad de un cereal, la madurez de una fruta, los eventuales tratamientos térmicos, la hidratación, etc.
Como lo hemos dicho previamente, el IG indica el potencial glicemiante de un glúcido y por ello de la capacidad de este en generar una secreción de insulina correspondiente. Ahora que sabemos que mientras más alta es la respuesta insulínica, más importante es el riesgo de engordar.  Próximamente, detallaremos sobre el índice insulínico.
Referencias:
Wolever TMS. Low carbohydrate does not mean low glycemic index!. British Journal of Nutrition. 2002, 87(3): 211–214.
Leeman M, Östman E y Björck I. 2008. Glycemic and satiating properties of potato products. European Journal of Clinical Nutrition. 2008, 62: 87–95.
Jenkins DJA,  et al. Glycemic index: overview of implications in health and disease. American Journal of Clinical Nutrition. 2002,76: 266S–273S.

lunes, septiembre 23, 2013

Danza aérea


Danza aérea


La danza aérea es la fusión o combinación de la danza contemporánea con las artes circenses, las acrobacias o con el teatro, donde la coreografía se realiza principalmente alejada del suelo, siendo frecuente el uso de técnicas de escalada.


Las Telas


Dentro de este conjunto de actividades, podemos diferenciar la tela acrobática de la danza vertical. También podemos denominar danza aérea a la danza asistida con arneses aunque no se desarrolle en plano vertical.


La tela acrobática aparece en los nuevos espectáculos circenses (véase Circo del Sol); los artistas se encuentran suspendidos en una o más telas, realizando sus movimientos a lo largo de la misma.


En cambio, para la danza vertical se suele emplear como escenario una pared o la fachada de un edificio, y los bailarines quedan colgados de una cuerda, anclados al extremo de la misma con un arnés.


Cuando la creatividad del espectáculo juega con los espacios públicos y la arquitectura, podemos hablar de danza urbana.


La Tela Acrobática, (también conocida como: Danza Aérea, Ballet Aéreo, Tissue, Tela y otros) es una modalidad de práctica circense del grupo de los ejercicios aéreos, donde los artistas realizan evoluciones coreográficas y acrobáticas suspendidos en una tela. Puede ser en posición vertical o invertida, aunque actualmente, se desarrollaron nuevas formas de montar la tela: en diagonal, tela marina, tela tensa, etc. Su práctica implica fuerza y flexibilidad. Hay diferentes figuras, por ejemplo: nudo, llave de pie, llave de cintura, secretaria, desenrollada controlada, simple y doble, escorpión, apertura de piernas con dos llaves de pie, cuadrado, murciélago, arco y flecha, y muchas figuras más.


Existen diferentes tipos de ejercicios, que abarcan amarres, enganches, formas y piruetas, que se pueden realizar de manera individual o grupal, en una o más telas.
Danza Aérea sobre Telas


La disciplina de la DANZA AÉREA SOBRE TELAS es una actividad acrobática y artística que permite la creación de figuras estáticas y dinámicas suspendidas en el aire a diferentes alturas sobre el suelo. Utilizando las telas para subir y bajar, controlando el peso, el equilibrio y la fuerza del cuerpo, la intensidad muscular y la resistencia, es posible crear partituras de movimientos coreográficos con la idea de conseguir un "vuelo humano" ligero, agraciado y enérgico al mismo tiempo.


Junto con el ENTRENAMIENTO propuesto por Sergio Suárez, la DANZA AÉREA nos ayuda a tomar conciencia de nuestros  propios límites de flexibilidad, elasticidad, fuerza y resistencia; alcanzar una mayor comprensión de la dinámica de posicionamiento del peso y uso del baricentro para la búsqueda y el mantenimiento del equilibrio durante los ejercicios; analizar nuestro comportamiento al afrontar la altura, el vuelo y la suspensión del cuerpo en el aire; reforzar y ampliar la percepción de los miembros de nuestro cuerpo y saberlos dirigir en el espacio aéreo cuando se encuentra suspendido y especialmente del revés; aprender a dosificar la energía de una manera dinámica distribuyéndola igualmente con cada movimiento para efectuar el mínimo esfuerzo y obtener el máximo resultado; experimentar cómo un pequeño movimiento puede comprender una serie infinita de variaciones interesantes y pueda ser un filón para continuar investigando.


En la actualidad complementamos e investigamos nuestro trabajo aéreo a partir de conceptos basados en la Expresión Corporal Creativa, con el objetivo de sacarle el máximo partido al elemento y alcanzar mayores posibilidades a la hora de trabajar sobre ciertos contextos o situaciones escénicas. A su vez nos permite encontrar matices propios de expresividad en la tela y a que se establezcan elementos comunes para la comunicación y creación entre dos o más participantes.


Instrucciones básicas de como comenzar hacer telas.


  • Párate frente a las telas. Estírate para tomarlas lo más alto y cómodamente posible.
  • Levanta una pierna y enróllala alrededor de las telas desde la parte exterior. Esencialmente, estás extendiendo tu pie y manteniendo las telas en la parte interna de la pierna, luego envuelve tu pie con la tela una vez. Las telas deberían caer sobre la parte de arriba de tu pie y bajar por la parte interna.
  • Mantén tu pie en su lugar y déjate sujetar de las telas levantando tu otro pie.
  • Pisa el pie que tienes amarrado, sosteniendo las telas entre tus dos pies.
  • Párate sobre el pie que tienes amarrado, luego lleva tus manos más alto, una a la vez.
  • Cuélgate con tus manos y levanta el pie que tienes amarrado; trata de mantener el amarre mientras lo subes.
  • Vuelve a pisar sobre el pie que tienes amarrado y levanta tus manos de nuevo.
  • Repite hasta que alcances la parte más alta de las telas, luego deslízate lentamente hacia abajo de manera controlada. No te sueltes hasta que tus pies hayan tocado el piso.


¿La danza aérea es considerada un deporte?


    A no todos les gusta hacer ejercicio o mantener una rutina deportiva. Por tal motivo, la práctica de deportes que lo que hacen es distraer de la práctica diaria es una opción muy válida para llevar a cabo una vida saludable. La danza aérea es una alternativa que se ha puesto de moda y que da muy buenos beneficios físicos.
La danza es ideal para modelar el cuerpo.“El trabajo muscular que se realiza es enorme y se hace casi sin darse cuenta.


Uno de los mayores beneficios es que se aprende a conocer el propio cuerpo, se pierde el miedo a la altura progresivamente y se ejercita la paciencia y la concentración.


Las acrobacias son para los más experimentados. “Es una técnica que se utiliza mucho en espectáculos circenses y en teatro, pero lo cierto es que cualquier persona que quiera intentar una opción diferente para cuidarse físicamente y liberar las tensiones diarias puede hacerlo sin problemas, ya que el entrenamiento es paulatino y siempre controlado por profesionales.


La mezcla de juego y terapia que se encuentra presente en esta práctica ayuda a terminar con los dolores de espalda, cuello y cabeza.


Otras ventajas de la danza aérea


  • Es un deporte divertido.
  • Se queman grasas sin darse cuenta.
  • Ayuda a socializar con otros.
  • Movimientos al aire libre.
  • Se logra flexibilidad y coordinación.
  • Aleja el estrés, relaje el organismo y la mente.
  • Alivia el insomnio.
  • Ayuda a facilitar cada vez más el equilibrio.
  • Niños y adultos lo pueden practicar en su medida y según la edad. También aquellos con sobrepeso.


¿Cuáles son sus beneficios?


Aparte de ser muy divertido y ayudarnos a socializar, la danza es uno de los mejores ejercicios que pueden existir. No solo porque quemamos grasa casi como jugando, sino porque nos permite descubrir nuevas capacidades físicas y mentales, potenciándolas al máximo y estableciendo una conexión más fuerte con los elementos del ambiente.


Una de las vertientes que explota mejor esto beneficios es la danza aérea. Mezcla de acrobacia circense y danza contemporánea, su gran poder y éxito residen en que, como su nombre lo indica, los movimientos se realizan al aire libre.


Salvo por las telas y cuerdas -que son elementos inestables- y en algunas ocasiones el impulso desde la pared, toda la fuerza se concentra en el cuerpo. De ahí que se realice un gran trabajo muscular para sostenerse en el aire y de flexibilidad para efectuar las piruetas.


Pero lo más importante es que al instalarnos en un nuevo espacio y posición, aprendemos a reconocer nuestro cuerpo y sentirnos más cómodos con él, a par que perdemos el miedo y desarrollamos una gran dosis de paciencia, concentración y control mental.


Aunque al comienzo se creía que solo las personas en óptimas condiciones físicas podían practicarla, la experiencia ha demostrado que a punta de perseverancia cualquiera puede convertirse en un súper “danzante del aire”. No obstante, quienes padecen lesiones lumbares podrían acudir al médico para ver si tienen que prepararse previamente antes de realizar las suspensiones.


Una clase de danza aérea para principiantes dura un promedio de tres horas, que conforme se hacen progresos puede llegar hasta seis, de las cuales la primera hora y media está destinada al calentamiento. De preferencia hay que utilizar ropa de licra, con leggins ceñidos o pantalones sueltos de algodón licrado para facilitar los movimientos.


Consejos para practicar danza aérea


  • Quienes padecen alguna dolencia lumbar, antes de practicar este deporte deben acudir al médico.


Seguridad:


  • El ejercicio de la danza aérea es ampliamente confiable si se consta con los elementos necesarios para evitar problemas. Cinta de arnés, hebillas regulables y los diseños anatómicos son algunas de las cosas a tener en cuenta cuando se empieza con el ejercicio.